Prólogo Cuando ingresé en 2008 al Servicio Domiciliario de la Escuela Nro 502 de Esteban Echeverría, ignoraba dos cosas: por un lado, qué era ser maestra domiciliaria y, por el otro, cuánto influiría esa experiencia laboral en mi vida y en mi manera de entender otras realidades, o sea, que conocería a estudiantes y familias amorosas que me enriquecerían tanto como persona. Nuestro trabajo consiste básicamente en llevar la escuela al hogar cuando un estudiante, por un problema de salud, no puede concurrir a la suya. Este periodo puede variar, ya que los diagnósticos son diversos: desde una fractura hasta un tratamiento oncológico o psiquiátrico. Como nuestra labor es individual, procuramos encontrarnos con nuestras compañeras una vez por semana; como decimos: “Sólo una domiciliaria puede entender a otra domiciliaria”. En las siguientes páginas encontrarás una minúscula muestra de algunas de estas historias, experiencias que para nosotras son inolvidables. Estamos eternamente agradecidas a esas familias que, en un momento particular de su vida (muchas veces difícil o doloroso), nos abrieron todas sus puertas y con quienes incluso hoy seguimos en contacto.
@marianaerfoto @abrirpuertas2025
CONTACTO
TELÉFONO: 1157620176
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES